ÂżPodĂ©s imaginarte ir al baño y encontrarte con una mamĂĄ osa y sus cuatro ositos? đ± Bueno, eso fue exactamente lo que me pasĂł a mĂ durante un viaje de campamento por Pensilvania. En este episodio te cuento toda la historia (con final feliz, tranqui đ ) y te enseño tres frases argentinas ideales para contar historias de miedo o sorpresa.
Â
đ§Episodio
TranscripciĂłn
Pocas personas en el mundo pueden contarte una historia como esta. Imaginate encontrarte con 5 osos mientras vas al baño. Esto me pasĂł a mĂ. Quedate escuchando hasta el final porque hoy te cuento mi encuentro con una familia de osos y, de paso, te enseño 3 frases argentinas para decir Iâm terrified en español.
Pero che, antes de empezar, te cuento que ahora encontrĂĄs los episodios de este podcast con videos e imĂĄgenes en Youtube. AdemĂĄs, fijate que en las notas del episodio te dejo la transcripciĂłn para que puedas seguir la historia y tambiĂ©n un mini-desafĂo para que uses las frases que te voy a enseñar hoy mismo y no las olvides.
ÂżEstĂĄs listo? Dale que arrancamos.Â
đ Historia
Hola, estudiante. ÂżQuĂ© hacĂ©s, che? Soy Melany Di Leva, la profe de español que te ayuda a comunicarte con tu familia y amigos de Argentina.Â
 Hoy te voy a leer una historia que jamås me imaginé que yo iba a contar.
A fines de agosto pasado mi marido Adam y yo nos tomamos una semana para manejar por el estado de Pensilvania y hacer campamento en distintos parques de la regiĂłn. Yo no amo acampar pero la idea era pasar mĂĄs tiempo lejos de la pantalla y mĂĄs conectados con la naturaleza asĂ que no me pareciĂł mal.Â
En estos parques es normal encontrar carteles que dicen âsea responsable y no deje comida sin supervisar porque en estas zonas hay ososâ. Y tambiĂ©n hay advertencias que dicen ânunca se interponga entre una mamĂĄ Osa y sus ositos porque puede percibirlo a usted como una amenaza y matarloâ. Tranqui.
La primera vez que vi este cartel me dio cuiqui pero mi marido me dijo âNo te preocupes los osos son tĂmidos y tratan de evitar a las personas. Lo importante es no dejar comida suelta.âÂ
Al caer la noche
CuestiĂłn que la Ășltima noche que acampamos fue la noche de un lunes del fin de semana largo de Labor Day. O sea no quedaba nadie en el campamento, estĂĄbamos solos.
Y justo esa noche que yo habĂa puesto unas luces decorativas alrededor de un ĂĄrbol, las luces se quedaron sin baterĂa entonces quedamos en plena oscuridad. Solo tenĂamos la luz del fuego de la fogata y unas linternas que no iluminan nada.Â
Cuando las luces se apagaron, empecé a desenroscarlas y en esa sale una araña de esas con patas largas y me pegué un susto terrible, pero eso no fue nada. Poco después, escucho un ruido de hojas crujiendo y pasos muy råpidos que se acercaban a nosotros. En ese momento creo que se me paró el corazón.
Entonces, le digo a Adam escucho algo que se acerca, apuntĂĄ con la linterna para allĂĄ. Cuando apunta con la linterna creĂ ver la forma de un oso chiquito y ahĂ casi me infarto.Â
Entonces empezamos a alejarnos dando pasos para atrĂĄs porque no podĂ©s darle la espalda al oso y salir corriendo porque eso te convierte en una presa. AsĂ que nos metimos en el auto, prendimos las luces y dimos vueltas para estar seguros de que realmente vimos un oso. Y la verdad no vimos nada.Â
Cuando bajamos del auto no se escuchaba nada tampoco, habĂa un silencio absoluto. Entonces mi marido dice capaz que ya se fueron, si te sentĂs mĂĄs segura podĂ©s dormir en el auto pero yo duermo en la carpa.
Bueno, van a pensar que estoy loca, pero al final me quedĂ© con Ă©l en la carpa pero esa noche no pude pegar un ojo, fue la noche mĂĄs larga de mi vida. Alrededor de las 3 de la mañana escuchamos los gritos y chillidos de animales como si se estuvieran peleando y, lo peor, es que yo tenĂa terribles ganas de ir al baño pero me dije a mĂ misma hasta que no se haga de dĂa no pienso salir de acĂĄ.Â
Por la mañana
En fin se hicieron las 6:30 de la mañana y le digo a mi marido âChe vamos al bañoâ y hacĂa un frĂo terrible, entonces empezamos a correr para alcanzar los baños, pero cuando iba de camino al baño de las mujeres, que era el mĂĄs alejado, me frenĂ© en seco porque vi una cosa negra que parecĂa un osito a pocos metros de mĂ.
De repente veo que lo seguĂan tres o cuatro osos bebĂ©s mĂĄs, todos en fila y en ese momento sentĂ que se me salĂa el alma del cuerpo. Entonces, se me escapa de la boca un âOh my goshâ y ahĂ los osos se giraron y me miraron directo a los ojos y todo fue muy rĂĄpido, pero entonces mi marido me dice âVenĂ escĂłndete en el baño de hombres conmigo.â
Y bueno, supongo que los osos siguieron su camino y se fueron porque cuando salimos del baño ya no habĂa nada.
 Esa misma mañana mĂĄs tarde un hombre nos confirmĂł que sĂ que habĂa una mamĂĄ Osa con sus cuatro ositos y que Ă©l tambiĂ©n habĂa visto a un oso macho. AsĂ que ese fue mi encuentro cercano y aterrador con una familia de osos.Â
ÂżCĂłmo termina esta historia? Ese dĂa, mĂĄs tarde, hice el check in en un hotel con spa, obviamente, no pensaba acampar ni una noche mĂĄs.Â
3 frases para vos
âBueno, ahora que te contĂ© mi historia con los osos, quiero destacar 3 frases argentinas muy Ăștiles para contar historias de miedo o de sorpresa.
Frases sugeridas:
- âMe dio cuiquiâ â (me dio miedo, me asustĂł). En inglĂ©s: It gave me the creeps.
- âMe peguĂ© un susto terribleâ â (cuando sentĂs un susto enorme). En inglĂ©s: I was terrified.
- âCasi me infartoâ â (cuando el miedo es tan grande que casi morĂs). En inglĂ©s: I almost got a heart attack.
Ahora te propongo un mini-desafĂo para que uses una de estas frases argentinas hoy mismo.
Miniâ desafĂoÂ
đDejĂĄ comentario debajo de este episodio empezando con la frase âCasi me infarto cuandoâŠâ y contame algo que te dio un susto terrible.
Espero que esta historia de osos te haya entretenido y que te lleves estas frases argentinas para tu próxima anécdota. Si te gustó este episodio, compartilo con un amigo que también esté aprendiendo español, y suscribite a mi newsletter en easyargentinespanish.com para seguir aprendiendo español argentino conmigo.

